Caminata institucional del 23-F

Ante el golpe de estado del sector crítico del plomillazo, el jefe impertérrito preparó su ofensiva.
Ante el golpe de estado del sector crítico del plomillazo, el jefe impertérrito preparó su ofensiva.
Y para ello buscó todo tipo de aliados, como D. José de Azinhal.
Y para ello buscó todo tipo de aliados, como D. José de Azinhal.

El órdago estaba echado, un grupúsculo de plomilleros y plomilleras alentados por el malvado Negramel había hecho sus maletas y marchado camino de Encinasola (sinasuela, según Hugo)  consumando así el primer golpe de Estado contra la autoridad del Jefe.

Era necesario una respuesta institucional y contundente. Los elementos jugaban en contra, era domingo de carnaval…¿cómo mantener la autoridad cuando nueve asiduos estaban a más de 150 kilómetros de distancia?

Esperando ver el fracaso, a las 9 y cuarto de la mañana estaba Negramel en la puerta de la cafetería de DAMAS con su sonrisa maliciosa (y el bastón que prestaría a Marimendo). Empezaron a llegar plomilleros y tras quince minutos de espera ya éramos 11, más dos últimos novatos rezagados que se montaron en nuestros coches cuando ya pasamos la misma rotonda de la estación de autobuses, donde 4 horas antes se habían retratado los “sinasueleños”.

Foto protocolaria de salida.
Foto protocolaria de salida.

Somos ya más de 200 personas las que hemos compartido esta experiencia por lo que no es extraño que siempre aparezcan rostros de esporádicos como fue el caso de Pena. En total fuimos 13 plomilleros los que a las 10 y media de la mañana posábamos frente a nuestro fotógrafo invitado, José, cuyo favor requerimos mientras tomaba su cafelito en el bar del atasnúo, nos “tiró” 3 fotos y realmente las tres eran para “tirarlas”.

Salimos por las calles de Azinhal, dejamos atrás la iglesia y cuando nos acercábamos al camposanto observamos como en su extrrior había un numeroso grupo de cazadores  reunidos. Al llegar a su altura nos preguntaron qué ruta íbamos a hacer porque ellos estarían con la caza del jabalí. En este caso ya no son perdigones sino balas lo que se utiliza. Le informamos que nuestra caminata sería todo el rato pegado al rio por lo que no los molestaríamos ni habría ningún tipo de peligro. Tras aclarar las cosas seguimos por un ancho y liso carril en suave descenso buscando el Guadiana, en concreto el “recodo del pirata”.

Es época de la caza del jabalí. Alguna jabata del grupo temió por su integridad.
Es época de la caza del jabalí. Alguna jabata del grupo temió por su integridad.

Era la primera vez que hacíamos ese camino en dirección contraria, el jefe se encontraba seguro y no llevó mapas, por lo que se equivocó en un cruce lo que nos hizo alcanzar la ribera del Guadiana antes de lo previsto, nos habíamos comido dos kilómetros sobre la ruta prevista.

Ribera a través sorteando todo tipo de alambradas, acantilados y zonas enfangadas.
Ribera a través sorteando todo tipo de alambradas, acantilados y zonas enfangadas.

Desorientado nos condujo hacia el borde del río por donde decía había un camino pero no fue así. No había camino y una valla impedía el paso. Ruth, volvió a recordar nuestras normas, “ni un paso atrás”, así que saltamos la alambrada y empezamos a caminar junto al Guadiana buscando el sendero que más tarde aparecería.

Fue un tramo bastante entretenido por las dificultades del terreno, teniendo que escalar algunas rocas para evitar zonas enfangadas por las mareas altas.

Volvimos a saltar otra alambrada con perjuicio para algunos pantalones y ya encontramos el sendero fluvial. Lo seguimos sin problemas hasta que empezamos a alejarnos del río subiendo una colina. Desde allí las vistas eran preciosas y más bonita fue la bajada que se hizo por un caminito alfombrado de verde hierba  envuelta por la sombra de los pinos.

Bonito camino de bajada con el Guadiana siempre al fondo.
Bonito camino de bajada con el Guadiana siempre al fondo.

Alcanzamos de nuevo al borde del río y tras sortear varios pasos enfangados llegamos al cruce de caminos que conduce hasta Azinhal o Almada de Ouro, elegimos esta última opción.

Caminito a Almada.
Caminito a Almada.

El camino hacia Almada era muy sencillo, casi dos kilómetros por un sendero muy bien cuidado pegado al agua. En pocos minutos estábamos entrando en la coqueta aldeita ribereña donde hicimos nuestra parada para avituallamiento.

Por la hora que era, casi las 1 de la tarde, no sabíamos si comer los bocatas o dejarlos para el final del trayecto, el hambre dictó sentencia, nos comimos los bocatas en los banquitos de la entrada de Almada.

Los novatos; David y Jose Antonio.
Los novatos; David y Jose Antonio posan junto al video comunitario de Almada de Ouro.

Tras casi media hora de relax emprendimos la marcha de vuelta a Azinhal, solo restaba cuatro kilómetros. Los dos primeros eran por carretera, primero una larga subida a la que siguió una prolongada bajada.

En este punto el grupo iba muy disperso, cada cual a su ritmo, se trataba de terminar la caminata afrontando el último trecho que se nos anunció de cierta dureza, la única de todo el recorrido.

Camino de subida hasta Azinhal, no muy duro pero largo.
Camino de subida hasta Azinhal, no muy duro pero largo.

Nos volvimos a compactar en el punto en que debíamos abandonar la carretera para por un carril de tierra bastante irregular iniciar la subida hasta Azinhal. Los paisajes son preciosos y nos reconforta ver cómo ha brotado tanta vegetación y se han recuperado tantos árboles en una zona que quedó arrasada por los incendios de hace tres años.

Y así, poco a poco, paso a paso, las casas de Azinhal aparecieron ante nosotros. Eran las 13:50 (españolas) cuando tras casi 14 kilómetros de caminata topamos con el bar del atasnúo esta vez atendido por su esposa, la atasnúa.

Unos pedimos Sagres, otros refrescos y otros café. Echamos un rato en la terraza del bar mientras observábamos y éramos observados por los vecinos del pueblo.

No era preciso demorarse más, habíamos cumplido con nuestra caminata semanal, nos habíamos extraviado, surcado caminos nuevos, estrenado plomilleros, la tensión de los cazadores y para rematar habíamos visto a un viejo con un cubo…¿qué más se puede pedir? .

Tocaba volver para disfrutar del descanso hogareño o la fiesta carnavalera. No paramos nunca, nos vemos en la siguiente… ¿qué se pierde por andar?

Aquí fotitos de Pepe Carlos:  https://www.facebook.com/jose.carlos.7773631/posts/10201527328641460

y aquí de Antonio Cárdenas:  https://www.facebook.com/media/set/?set=oa.744146592269843&type=1

Este es el recorrido en wikiloc para quien quiera repetirlo:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6202932

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s