Ruta del 6/12/13. Se nos cruzó un escopetazo.

grupo escopetazo

Tras la epopeya de los 59 kilometros de Cachopo, los del plomillazo volvimos a retomar las caminatas festivas y populares de todas las semanas. Esta vez la hicimos en viernes para empezar de la mejor forma el puente de la Inmaculada y el Día de la Constitución.

Nos planteamos hacer el último tramo que nos quedaba por recorrer este año del Camino Natural del Guadiana, en concreto el que va desde Sanlúcar y el Pomarao, unos 20 kilómetros entre ambas ciudades fronterizas.

Siendo las 9 de la mañana nos dimos cita en los aparcamientos de la lonja un total de 19 plomilleros entre los que contamos dos novatos que desde hace mucho tiempo siguen nuestras caminatas; Rosa Rodríguez y José Carlos Pena. Junto a los habituales de las últimas caminatas también volvieron a aparecer otr@s plomiller@s que volvían a compartir con nosotros estos momentos.

calzada escopTras distribuirnos en los coches partimos hacia Sanlúcar de Guadiana adonde llegamos a las 10 de la mañana. Foto de grupo y a caminar. Salimos del pueblo pasando por su puerto fluvial, cruzamos frente a su cementerio y fuimos caminando junto al río por la calzada romana. El grupo avanzaba muy estirado cada uno a su ritmo y el jefe rezagado del todo pues debía acompañar a María Escopetazo quien se apuntó a última hora a la caminata y no venía preparada para la misma, varias incidencias hicieron que el grupo tuviese que esperar más de lo normal a que se incorporase.

Aprovechamos para recordar que “los del plomillazo” no es un club, asociación o empresa de ocio, somos un grupo informal de personas que nos citamos para andar y cada cual es responsable de su persona y sus actos. Venimos a disfrutar y a compartir lo bueno que hay en cada uno de nosotros. “El jefe” solo convoca pero no es el responsable de las posibles incidencias que ocurran por el camino.

Volviendo al relato que nos ocupa, llegamos al huerto de Paco “el Serriña” donde atravesamos la valla y posamos junto a su pozo donde el año pasado (con menos frío) bautizamos a un buen número de plomilleros. Seguimos adelante subiendo la primera cuesta que nos llevó hasta la cima de una colina desde la que ya se divisaba la majestuosidad del Guadiana con Sanlucar y Alcoutim frente por frente. 

Ya apretaba el calor y tras descender por una ladera entramos en una pista de gravilla que durante varios kilómetros fuimos subiendo mientras nos alejábamos del río. Dicha pista terminó cuando se cruzó con la carretera de El Granado a Pomarao. Íbamos un poco retrasados de tiempo por lo que se planteó seguir el recorrido previsto o acortarlo siguiendo dicha carretera con lo que nos ahorraríamos kilómetro y medio, pero el jefe decidió mantener el plan inicial y tirar por la Via Verde del Guadiana, que si bien es más larga también es más bonita.

moises plomilleroAvanzar por esta vía era una delicía, se trata del antiguo trazado del tren minero que iba desde las minas de Puebla de Guzmán y alrededores hasta el descargadero de minerales de Puerto La Laja, es un camino bien afirmado en continua y suave pendiente descendente y encajonado entre paredes de pizarra con curiosas vetas.

Con el cruce de la carretera y quedando ya sólo un kilómetro para Puerto La Laja siendo las 1 de la tarde el grupo se volvió a reagrupar tras esperar a los últimos “escopetazos”. Sin demora seguimos atravesando un túnel y volviendo a aparecer el río al doblar un recodo. Volvíamos al Guadiana y a los pocos metros aparecía el merendero de Puerto La Laja donde tras 13 kilómetros recorridos teníamos previsto un avituallamiento para el que se ofrecieron la jefa, Negramel y más tarde Montse con Pepe.

Lo previsto era tomar allí algunas bebidas y algo de comer antes de completar los 7 kilómetros que quedaban hasta el Pomarao, junto a la presa del Chanza. No obstante varias incidencias nos obligaron a cambiar de planes.

paella esco

En primer lugar, teníamos previsto acabar la ruta con una paella en el bar de la asociación deportiva pomaroense pero los encargados de la misma, Emi y Jose Manuel, nos informaron de que dicho bar ya estaba cerrado y que no veían factible hacer la paella en dicha aldea sin tener permiso. Además el grupo iba muy retrasado, el ritmo lento fruto del escopetazo había retrasado toda la ruta.

Por lo tanto abortamos el plan inicial y decidimos acabar la ruta en el mismo Puerto La Laja, una pena porque quedaba el tramo más bonito, aunque más duro, pero ya lo haremos otro día.

Mientras Jose Manuel preparaba la paella partieron todos los conductores a buscar los coches que estaban en Sanlucar y de paso comprar las bebidas con el dinero que habíamos puesto a escote para tal ocasión. En Sanlucar no había ninguna tienda abierta pero en El Granado sí, allí compramos cervezas, refrescos y dulces varios.

Cuando regresaron todos los coches la paella ya estaba lista para meterle el diente y así lo hicimos. Estaba muy buena con su azafrán y todo. Cada uno comió lo que quiso, donde y como quiso. Jenaro se había marchado antes por compromisos familiares, Pedro Garces, Angu y Paco Botello se animaron a explorar parte del tramo que no había podido hacer y las Marías ya iban a lo suyo.

En fin, que siendo las 5 de la tarde levantamos el campamento y regresamos a Isla Cristina donde muchos de nosotros teníamos  que arreglarnos y guardar cola para el concierto de Antilopez de esa noche. Buena forma de terminar un día distinto y lleno de sorpresas.

Aquí más imágenes:

https://www.facebook.com/paco.botello.3/media_set?set=a.563519833724938.1073741849.100002007785719&type=1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s